Hace unos años, la mayoría de los motores de una gira trabajaban antes de que entrara el público. Subían una pantalla, colocaban una estructura o ayudaban durante el montaje. Una vez comenzaba el concierto, el protagonismo era para la iluminación, el vídeo o el sonido. Hoy la situación es muy distinta.
Cada vez más producciones utilizan velocidad variable para transformar el escenario durante el propio espectáculo. Pantallas que cambian de posición, plataformas que aparecen en momentos concretos del show, estructuras de iluminación que modifican el espacio escénico o elementos suspendidos que forman parte de la narrativa visual.
La automatización ya no vive detrás del escenario. Está sobre él.
Cuando hablamos de Moveket, hablamos de una marca que se ha consolidado como una de las referencias en motion control para touring, grandes escenarios y producciones a nivel internacional. No hablamos solo de levantar cargas. Hablamos de mover estructuras con velocidad variable, controlar posiciones, repetir cues noche tras noche y mantener la seguridad cuando iluminación, vídeo y escenografía comparten el mismo espacio de trabajo.
Para Stonex, distribuir Moveket no va de añadir una marca más al portfolio. Va de poner en manos del touring español una tecnología que responde a lo que hoy exige la mecánica escénica: seguridad.
El touring español ya exige otra forma de entender el rigging
España ya no mira esta tendencia desde la barrera. En el último año, varias giras nacionales han incorporado movimiento escénico con una intención clara: dar más profundidad al show, ampliar el lenguaje visual y convertir estructuras antes estáticas en recursos activos de la puesta en escena.
Lo interesante es que no responde a un único tipo de artista ni a un único formato. Aparece en pop, urbana, rock, propuestas latinas y producciones donde vídeo, iluminación y escenografía comparten el mismo peso creativo.
Ahí es donde Moveket empieza a ganar terreno en las producciones nacionales. No solo por los motores de velocidad variable, sino por la capacidad de controlar el movimiento con precisión, supervisar cada maniobra y dar a los equipos técnicos una herramienta segura y fiable cuando iluminación, vídeo, escenografía y artistas comparten el mismo espacio de riesgo.
En la gira La bruja, la niña y el dragón de Lola Índigo, tres plataformas elevadoras formaron parte de algunos de los momentos más reconocibles de la puesta en escena. Su movimiento se sincronizaba con iluminación, efectos y contenido visual para generar apariciones y cambios de altura integrados dentro de la narrativa del espectáculo. En este tipo de aplicaciones, donde una artista se eleva en directo, la tolerancia al fallo es cero: los arranques y paradas ultrasuaves, con rampas de aceleración controladas por software, son clave para evitar inercias peligrosas y proteger tanto la estructura como la integridad de quien está sobre ella.
En la gira de Bad Gyal, la automatización ha permitido que la propia escenografía participe activamente en el desarrollo visual del show, añadiendo una nueva capa de movimiento a la producción.
En La Oreja de Van Gogh, la automatización escénica se ha aplicado al movimiento de las dos tulipas y los doce bastidores que forman parte de la arquitectura visual del show. Para hacerlo posible, la producción ha utilizado cuatro motores Moveket de velocidad variable junto al sistema de control KES, coordinando diferentes elementos motorizados bajo una misma lógica de operación.
La producción de De La Ossa apostó por una pantalla LED suspendida con cuatro motores de velocidad variable de Moveket que permitían variar su posición durante la actuación. Un recurso que transforma la presencia del vídeo dentro del escenario y añade una nueva capa de profundidad al diseño visual. Pero mover una pantalla LED de gran formato en directo también implica gestionar el estrés dinámico que cada aceleración, frenada o cambio de posición genera sobre el rigging. La velocidad variable y la integración de sistemas de supervisión ayudan a evitar picos de carga sobre los puntos de anclaje, protegiendo tanto la pantalla como la infraestructura del recinto.
En la gira de Rawayana, el movimiento ha tenido más capas dentro del diseño de iluminación y escenografía. La producción ha incorporado cuatro motores Moveket de velocidad variable para mover un panel de luz, cuatro fingers de iluminación equipados con dos motores cada uno y dos motores adicionales para controlar una bola suspendida sobre el escenario. En este tipo de configuración, el reto no está solo en mover elementos distintos, sino en mantener el control sobre cargas, posiciones y velocidades dentro de una operación coordinada y segura.
Aunque cada producción responde a una propuesta artística distinta, todas reflejan una misma evolución: el escenario ya no es un espacio estático. Se transforma, se adapta y acompaña el ritmo del espectáculo.
Producciones internacionales confirmadas con Moveket
Lo que está ocurriendo en las giras nacionales forma parte de una evolución mucho más amplia. En las producciones internacionales de mayor formato, el movimiento ha dejado de ser un efecto puntual para convertirse en una infraestructura crítica del espectáculo.
Pantallas LED suspendidas, pods de iluminación automatizados, plataformas elevadoras, pasarelas móviles o elementos escenográficos en movimiento forman parte habitual de shows donde cada transición debe ejecutarse exactamente igual durante meses de gira. Y cuando el movimiento entra en escena, la conversación empieza a girar alrededor de la seguridad y el control.
La gira Radical Optimism Tour de Dua Lipa es uno de los ejemplos más representativos de esta tendencia. La producción ha incorporado tecnología Moveket para gestionar dos anillos LED, seis pods de iluminación, un sistema de elevación para la artista y distintos elementos escénicos móviles.
La misma filosofía ha estado presente en la gira de Lewis Capaldi, donde la automatización se ha utilizado para transformar visualmente el escenario mediante pantógrafos motorizados y elementos escenográficos en movimiento.
La escala puede crecer todavía más. Proyectos como Holosphere 2.0 han llegado a utilizar más de un centenar de polipastos Moveket para coordinar el movimiento de estructuras de vídeo, iluminación y elementos escénicos dentro de una misma producción.
Los shows ya no se quedan quietos. Y cuando el escenario empieza a moverse, la tecnología que hay detrás tiene que estar a la altura del diseño.
Ahí Moveket aporta una diferencia clara: seguridad y automatización. No se trata solo de mover más. Se trata de mover con seguridad y control, sin dejar la operación en manos de la improvisación.
En España, Stonex impulsa Moveket para que el touring nacional pueda trabajar con esa misma exigencia: soluciones de motion control preparadas para giras donde iluminación, vídeo, escenografía y rigging ya no van por separado. Porque el futuro del show se mueve.
Stonex, distribuidor oficial de Moveket en España
En Stonex unimos lo mejor de la innovación y la experiencia para que cada proyecto sea tan seguro como espectacular. Trabajamos con marcas premium como Moveket, llevando el rigging y la mecánica escénica a otro nivel, incluso en los montajes más complejos.


